Por qué importa:
El ritmo excepcional de Ollie Bearman a menudo conlleva daños costosos en el suelo del coche, presentando un dilema para el equipo Haas mientras buscan fomentar su talento y prevenir incidentes caros.
El panorama general:
El director del equipo Haas, Ayao Komatsu, reveló que el estilo de conducción agresivo del piloto novato Ollie Bearman, particularmente en la curva 4 durante el Gran Premio de Hungría, provocó repetidos daños en el suelo del monoplaza, lo que finalmente causó su abandono. Komatsu ve esto como un arma de doble filo: la velocidad de Bearman proviene de su disposición a empujar los límites, pero conlleva un alto riesgo de daños.
Los detalles:
- Bearman fue señalado como "uno de los más rápidos en la Curva 4", a menudo llevando el coche al límite de inmediato en las curvas de alta velocidad.
- Este enfoque agresivo, si bien lo hace "increíblemente rápido", también lo hace propenso a sufrir daños.
- Komatsu enfatizó la importancia del equilibrio, afirmando que "no quieres quitarle esa ventaja", pero tampoco quieres "estar dañando el suelo en cada sesión".
- El director también reconoció la responsabilidad del equipo, indicando que "podrían haber intervenido antes" con advertencias sobre la Curva 4, la cual era una "rompe-suelos".
- Se destacó el talento de Bearman, mencionando su rápida adaptación en el GP de Brasil del año pasado, donde superó a Nico Hülkenberg por tres décimas en la clasificación sprint.
Qué sigue:
Haas planea gestionar el estilo agresivo de Bearman con más cuidado como equipo, reconociendo su talento mientras admiten que aún es un novato. Komatsu subrayó la necesidad de una comunicación abierta para encontrar el equilibrio adecuado.