Por qué es importante: La inusual autocrítica pública de Lewis Hamilton y la firme defensa de George Russell destacan la intensa presión mental que enfrentan los pilotos de F1, especialmente en medio de fluctuaciones en el rendimiento del equipo.
La frustración:
- Tras no alcanzar la SQ3 en Hungría por tercera vez consecutiva, claramente eclipsado por Charles Leclerc, un abatido Hamilton se declaró públicamente "inútil, absolutamente inútil".
- Sus sinceras declaraciones, incluida la sugerencia de que Ferrari "buscara otro piloto", indicaron una frustración personal significativa.
La contundente defensa de Russell:
- En Zandvoort, su compañero de equipo en Mercedes, George Russell, rechazó inequívocamente la autocrítica de Hamilton, calificándola de "tonterías".
- "Después de todo, es el mejor piloto de todos los tiempos", afirmó Russell, atribuyendo sus comentarios a las emociones crudas posteriores a la clasificación.
- Russell citó las 105 victorias de Hamilton y su triunfo en el Sprint de China, señalando que la F1 "no es un deporte fácil, especialmente cuando el equipo no rinde a un nivel absolutamente superior".
El renovado enfoque de Hamilton:
- Tras el parón de verano, Hamilton expresó un espíritu rejuvenecido, aprovechando el tiempo para "desconectarse y reiniciar".
- Se centró en analizar su posición, identificar mejoras y redescubrir la alegría de correr. "Quiero concentrarme plenamente en recuperar esa diversión".
- Hamilton ve su traslado a Ferrari como un paso deliberado para evitar la complacencia, impulsado por la fe en el potencial futuro del equipo.
El potencial de Ferrari:
- Hamilton cree que Ferrari está progresando, habiendo "ajustado mucho mejor las nuevas piezas que llegaron después de Spa" y ahora está "extrayendo un poco más de ellas, carrera tras carrera".
- "Realmente creo en el potencial aquí, y sigo creyendo en lo que podemos lograr juntos", afirmó.
Qué sigue: Mentalmente recargado y optimista, Hamilton se enfrenta a una prueba temprana del renovado impulso de Ferrari en la próxima carrera en Zandvoort.