Por qué es importante:
El Gran Premio de Países Bajos fue testigo de la inesperada carga de Fernando Alonso, que interrumpió brevemente el aparentemente inquebrantable dominio de McLaren e inyectó nueva competencia en la batalla por el campeonato. Esta actuación recuerda al paddock que incluso los equipos líderes pueden enfrentarse a una intensa presión.
El panorama general:
McLaren ha sido el equipo a batir, con Oscar Piastri (284 puntos) y Lando Norris (275 puntos) liderando la clasificación de pilotos, contribuyendo a los asombrosos 559 puntos del equipo McLaren. Sus podios y victorias constantes los han convertido en el referente. Sin embargo, Zandvoort ofreció un atisbo de vulnerabilidad.
Los detalles:
El circuito de Zandvoort, conocido por sus curvas desafiantes y carreras reñidas, estuvo a la altura de su reputación con múltiples despliegues del coche de seguridad e incidentes. En medio de este caos, Fernando Alonso, al volante de un Aston Martin (52 puntos de equipo), demostró una maestría excepcional en la carrera. Ascendió varias posiciones, entablando feroces batallas con ambos pilotos de McLaren antes de asegurar un sólido P3. Aunque Piastri finalmente ganó y Norris quedó en P2, el ritmo y la brillantez táctica de Alonso los mantuvieron bajo presión hasta las últimas vueltas. Max Verstappen (Red Bull, 187 puntos) luchó por igualar a los líderes.
Qué sigue:
Con el Gran Premio de Italia en Monza el 7 de septiembre, los equipos analizarán Zandvoort de cerca. McLaren buscará reafirmar su liderazgo indiscutible, mientras que Alonso y Aston Martin intentarán aprovechar este impulso. Ferrari, Mercedes y Red Bull también buscarán mejoras para cerrar la brecha a medida que avance la temporada. La batalla por el campeonato, aunque se inclina fuertemente hacia McLaren, aún podría ver saltar chispas.