Max Verstappen ofreció una evaluación sombría del rendimiento de Red Bull tras las sesiones de práctica del viernes en el Gran Premio de Países Bajos, admitiendo que el equipo sigue lidiando con problemas persistentes. El cuatro veces campeón del mundo, compitiendo en su circuito de casa, terminó solo quinto más rápido, destacando las dificultades del RB21 en una pista que amplifica sus debilidades.
Por qué es importante: A pesar del receso de verano de cuatro semanas, los problemas fundamentales del coche de Red Bull persisten, generando dudas sobre su competitividad en Zandvoort. Con rivales clave mostrando un ritmo fuerte, Verstappen se enfrenta a una dura batalla para asegurar una posición destacada.
Los detalles:
- La mejor vuelta de Verstappen, de 1m10.478s, lo dejó detrás de los dos pilotos de McLaren, Fernando Alonso de Aston Martin y George Russell de Mercedes.
- Declaró cándidamente: "Nada especial, realmente. Todavía luchando con las mismas cosas... Veremos durante la noche si podemos encontrar algo más, pero no voy a esperar un cambio drástico. Es simplemente complicado."
- El diseño del circuito de Zandvoort, con sus curvas de radio medio y largo, expone las deficiencias del RB21, similar a los desafíos enfrentados en Hungría.
- Se esperaba que McLaren y Mercedes fueran fuertes, pero el ritmo inesperado de Alonso añade otra capa de competencia.
Qué sigue: Verstappen admitió que incluso un resultado entre los cinco primeros podría ser un desafío de cara a la clasificación. El equipo de ingeniería de Red Bull trabajará durante la noche para encontrar mejoras, pero las expectativas de un salto significativo en el rendimiento siguen siendo bajas.