Toto Wolff, director del equipo Mercedes de F1, se ha convertido en un icono global de las redes sociales. Se toma con humor las distorsiones en línea, incluso los "deepfake porn", considerándolos una señal positiva del auge de la popularidad de la F1.
Por qué importa:
La visión pragmática de Wolff destaca cómo las figuras públicas navegan por las redes sociales y el contenido generado por IA. Su capacidad para reírse de las tergiversaciones es crucial en una era de sobrecarga de información.
El panorama general:
El crecimiento sin precedentes de la F1 atrae a audiencias más jóvenes y diversas, lo que conlleva un intenso escrutinio y una avalancha de contenido generado por usuarios, gran parte de él fabricado.
- Icono inesperado: Wolff se hizo viral por primera vez en 2019 cuando un manifestante libanés elogió sus "estrategias" en un cartel.
- Desafíos digitales: Hoy en día, se enfrenta a una "sobrecarga" de contenido manipulado, desde fotos retocadas por IA hasta videos deepfake en plataformas como Instagram y TikTok.
Lo que dice:
Wolff adopta una postura divertida y filosófica sobre el contenido en línea.
- "Mi público objetivo no son los usuarios de redes sociales... Pero de vez en cuando, echo un vistazo a lo que se inventa por ahí. Tiendo a encontrarlo divertido."
- Sobre el "deepfake porn", bromeó diciendo que no le importa "siempre que sea un cuerpo atractivo y que yo rinda bien en las escenas."
- Señala que controlar las narrativas es difícil: "Con cada recuento, una historia se aleja más de la fuente."
- "He aprendido a no tomármelo demasiado personal."
En resumen:
Wolff considera que el revuelo en las redes sociales, incluso el contenido fabricado, es un balance positivo para la F1.
- "Es una prueba de lo fuerte que es nuestro deporte y hasta dónde ha llegado a nuevas audiencias. El zumbido de las redes sociales ha tomado la Fórmula 1 por asalto."
- "Prefiero que alguien publique deepfake porn sobre mí a que a nadie le importe en absoluto. Porque hubo un tiempo en el que a nadie le importábamos."
- Atribuye el aumento de la audiencia joven y femenina del deporte, en parte, a su presencia viral en línea.