
El Vaticano rechazó rotundamente la propuesta de que Alonso condujera al Papa en 2011
Hace quince años, los organizadores de una visita papal a Madrid propusieron que la estrella de la Fórmula 1 Fernando Alonso condujera el Papamóvil, una sugerencia que fue rápida y firmemente rechazada por los funcionarios del Vaticano. La idea, nacida de la inmensa popularidad y pericia al volante de Alonso, subraya un choque único entre la celebridad deportiva y el protocolo tradicional.
Por qué es importante:
El incidente subraya el estatus de icono cultural que Alonso tenía en España en su apogeo, donde su fama se consideró lo suficientemente significativa como para proponerlo para uno de los papeles más visibles y simbólicos durante un gran evento estatal y religioso. También ilustra los estrictos e inmutables protocolos que rodean la seguridad y las funciones ceremoniales del Papa, que finalmente prevalecen sobre cualquier apelación popular o lógica, sin importar lo famoso que sea el conductor propuesto.
Los detalles:
- La propuesta se hizo para la visita del Papa Benedicto XVI a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en agosto de 2011.
- Yago de la Cierva, coordinador de los viajes papales a España en ese momento, reveló que preguntó específicamente si el piloto de Ferrari podría tomar el volante.
- Los funcionarios del Vaticano se mostraron "indignados" por la sugerencia y emitieron una negativa inmediata y definitiva, insistiendo en que el conductor debía ser un oficial de la policía nacional.
- De la Cierva defendió la idea, argumentando: "Creo que él sabe conducir, quiero decir, creo que el Papa no corre peligro".
- El momento coincidió con el parón estival de la F1, justo una semana antes de que la temporada se reanudara en el Gran Premio de Bélgica.
- A pesar del coche poco competitivo de Ferrari ese año, Alonso estaba en forma estelar, logrando 10 finales en el podio —incluyendo una victoria en el Gran Premio de Gran Bretaña— y terminando cuarto en el Campeonato de Pilotos.
Entre líneas:
Si bien la propuesta parecía lógica desde una perspectiva de relaciones públicas españolas y habilidad práctica de conducción, no tuvo en cuenta las tradiciones profundamente arraigadas y las doctrinas de seguridad del Vaticano. El papel del conductor del Papamóvil no es meramente funcional, sino también simbólico, representando la autoridad institucional y la protección. El rechazo reafirma que dentro de los muros del Vaticano, el protocolo establecido y la propiedad percibida tienen mucho más peso que el poder estelar contemporáneo, incluso el de un bicampeón mundial que conducía para Ferrari en la cima de su fama nacional.
Artículo original :https://racingnews365.com/fernando-alonso-snubbed-for-special-pope-honour






