Lewis Hamilton aseguró un lugar en la Q3 del Gran Premio de Países Bajos, sugiriendo que cambios no revelados en su Ferrari contribuyeron a su mejora de rendimiento.
Por qué importa
El regreso de Hamilton al top diez en clasificación marca un rebote significativo después de sus dificultades en Hungría, donde criticó abiertamente el rendimiento de su coche. Sus insinuaciones sobre ajustes previos al fin de semana sugieren un posible avance en la comprensión del SF-25, que le ha causado problemas de configuración y equilibrio durante toda la temporada.
Los detalles
- Hamilton clasificó séptimo más rápido para la carrera de Zandvoort, solo 0.050s más lento que su compañero de equipo Charles Leclerc.
- Indicó que un "enfoque ligeramente diferente" y "algunos ajustes incluso antes de que llegara aquí" hicieron que el coche fuera "mucho más suave" y estable.
- Esta nueva estabilidad le permitió ganar más confianza, contrastando con la naturaleza impredecible del coche en carreras anteriores.
- "Algo ha cambiado, lo que me ha permitido empezar con el pie derecho, con un pie mejor", declaró Hamilton, manteniendo el hermetismo sobre los detalles de las alteraciones.
El desafío por delante
A pesar del progreso, Hamilton reconoce que todavía hay una brecha significativa con los líderes. Estuvo siete décimas de segundo por debajo del ritmo, y aún enfrenta un déficit en comparación con Leclerc, un problema constante durante todo el año. "No estamos donde queremos estar... tenemos que entender por qué es así", añadió.
Qué sigue
El enfoque para Hamilton y Ferrari será analizar la efectividad de estos cambios en condiciones de carrera y continuar reduciendo la brecha con sus rivales, buscando actuaciones consistentemente entre los primeros puestos.