
Martin Brundle pide ajustes en la unidad de potencia de la F1 2026 tras la "loca" situación del GP de Australia
El comentarista de Sky Sports F1, Martin Brundle, se ha sumado a los pilotos que piden ajustes en las nuevas regulaciones de la unidad de potencia de la Fórmula 1 para 2026, describiendo como una "situación de locos" el escenario en el que los coches deben reducir marchas en rectas para recuperar energía. Sus comentarios llegan tras el Gran Premio de Australia, que ofreció la primera visión competitiva de la nueva era técnica y destacó importantes desafíos con la gestión de energía que están afectando a la competición y la seguridad.
Por qué importa:
El espectáculo central y la seguridad de la Fórmula 1 están en juego. La actual división 50/50 de potencia entre combustión y energía eléctrica está creando una competición impredecible y contraintuitiva, donde un error puede convertirse en una ventaja y los coches se comportan de manera errática en la pista. Más críticamente, la dificultad para gestionar la recuperación de energía está conduciendo a peligrosos procedimientos de salida parada y al potencial de accidentes a alta velocidad, obligando al deporte a considerar refinamientos regulatorios inmediatos.
Los detalles:
- Lo mostrado en el GP de Australia: Las primeras vueltas entre George Russell y Charles Leclerc presentaron múltiples cambios de liderato, pero Brundle señala que esto estuvo dictado en gran medida por las estrategias de despliegue de la batería, no por la pura habilidad del piloto en las zonas de frenada.
- Un deporte contraintuitivo: Los pilotos están frustrados porque ir lento en una curva para recuperar energía puede hacerlos más rápidos en la siguiente recta, socavando la causa-efecto tradicional de los errores y recompensas en pista.
- El método de recuperación "de locos": Para recargar la batería, los pilotos se ven forzados al "super recorte" (super clipping) —reducir marchas a pleno acelerador en rectas para aumentar las revoluciones del motor y generar más energía eléctrica—, lo que ralentiza visiblemente el coche.
- Solución propuesta: Brundle revela que los equipos sugieren una solución: reducir la potencia máxima del motor cinético (MGU-K) pero permitir que su despliegue dure más tiempo. Esto suavizaría la entrega de potencia y reduciría la necesidad de tácticas de recuperación extremas.
- Raíz del problema: El problema surge de una decisión regulatoria de 2026 de triplicar la potencia del MGU-K mientras se eliminaba el sistema de recuperación de energía del turbocompresor (MGU-H). Esto hace que recuperar suficiente energía, especialmente en circuitos de baja frenada como Melbourne, sea extremadamente difícil.
- Preocupaciones de seguridad: La pérdida del MGU-H ha impactado gravemente en la consistencia de la salida. Brundle señaló el casi accidente de Franco Colapinto en la salida en Melbourne como ejemplo de las consecuencias "peligrosas", con un riesgo también aumentado de colisiones por alcance a alta velocidad en rectas.
Qué sigue:
Brundle expresa confianza en que el "poder y los recursos" técnicos colectivos de la F1 encontrarán una solución, señalando que la FIA siempre ha estado abierta a ajustes de parámetros. El enfoque inmediato será recopilar más datos de diversos circuitos tras Melbourne. El objetivo es un compromiso que preserve la tecnología de combustible sostenible y relevante para los coches de calle que atrajo a los fabricantes a las reglas de 2026, priorizando urgentemente un espectáculo deportivo predecible, seguro y atractivo. Las próximas carreras serán críticas para determinar el cronograma y la naturaleza de estos ajustes esenciales.
Artículo original :https://www.planetf1.com/news/martin-brundle-f1-2026-rules-reaction-crazy






